Unidad 1

Guía Didáctica

Cuadro 1

Dualidades en torno a la evaluación

Valoración
Medición
Evaluación formativa
Evaluación sumativa
Evaluación interna

Evaluación externa

Evaluación horizontal
Evaluación vertical
Evaluación de proceso
Evaluación terminal
Evaluación participativa
Heteroevaluación
Autoevaluación, coevaluación
Evaluación dirigida por el profesor

Pruebas de ensayo, de elaboración y aplicación

Examen tradicional, pruebas objetivas
Subjetividad reconocida
Objetividad como fin en si misma
Evaluación del aprendizaje
Medida del rendimiento escolar
Enseñanza dirigida a la comprensión
Eficacia / eficiencia / rentabilidad
Recopilación de información a través de distintos medios
El examen constituye la fuente de información
Negociación de criterios de evaluación
Aplicación de criterios no explicitados
Actividad de conocimiento y de aprendizaje
Acto de control y de sanción
Ejercicio ético
Ejercicio técnico
Subjetividad responsable
Objetividad controlada técnicamente
Participación del alumno
Intervención del profesor

(Alvarez,M.  J. M.  2001: 20-21).

La evaluación como racionalidad técnica implica una concepción utilitarista del aprendizaje, ya que considera el rendimiento el más valioso de los indicadores de éxito.  Ello exige una taxonomía de objetivos porque la comprobación de los aprendizajes puede realizarse en forma clara y precisa.  Se simplifica la comprobación porque no importan los efectos secundarios, no se pregunta por las cusas del fracaso y no se plantean cuestiones relativas a la transformación de los procesos.  En tanto que la racionalidad práctica concibe la evaluación como un proceso.  La fijación de criterios, diseño y aplicación de instrumentos, interpretación de resultados, son sometidos a las exigencias de la reflexión e interrogación permanente.  La evaluación no es un momento final del proceso en el cual se comprueba cuáles han sido los resultados del trabajo.  Es un permanente proceso reflexivo apoyado en evidencias de diverso tipo.